Monitorización de la flavescencia dorada con drones
Introducción
La flavescencia dorada es una enfermedad muy grave que afecta a la vid, causada por un fitoplasma que daña el sistema vascular de la planta. La flavescencia dorada puede propagarse rápidamente a través de un insecto vector, el Scaphoideus titanus, un cicadélido que completa todo su ciclo dentro del viñedo. Al alimentarse de cepas infectadas, el Scaphoideus adquiere el fitoplasma y permanece infeccioso durante todo su ciclo vital.
Esta enfermedad supone un problema importante para el sector vitivinícola, motivo por el cual las autoridades italianas y los operadores del sector han adoptado diversas estrategias para combatirla, entre ellas programas de monitorización, la promoción de prácticas agronómicas adecuadas y campañas de sensibilización para implicar a los viticultores en la lucha contra la enfermedad.
Monitorización obligatoria
La flavescencia dorada figura entre los organismos nocivos de cuarentena de interés para la Unión Europea; por ello, está sujeta a lucha fitosanitaria obligatoria, en virtud del Reglamento (UE) 2019/2072, de 28 de noviembre de 2019. Al estar sujeta a lucha obligatoria, la flavescencia dorada exige una monitorización obligatoria con el fin de identificar las plantas sintomáticas y aplicar las medidas de contención de la enfermedad.
Monitorización de la flavescencia dorada mediante drones
Actualmente, la monitorización de la flavescencia dorada se basa en la observación visual por parte de operadores cualificados, que comprueban la presencia de síntomas característicos como el enrollamiento de las hojas, el amarilleamiento/enrojecimiento y la degradación de los sarmientos.
La monitorización visual de la flavescencia por parte de los operarios agrícolas presenta, sin duda, algunos inconvenientes. La subjetividad de la interpretación, las limitaciones de cobertura, los tiempos de diagnóstico y la fatiga visual son factores que pueden afectar a la eficacia y precisión de la monitorización. Para superar estos inconvenientes, pueden emplearse tecnologías automatizadas para mejorar la eficiencia y la objetividad de la monitorización de la enfermedad, como el uso de drones.
Recientemente, investigadores de la École d’Ingénieurs de Purpan, en Francia, publicaron un artículo precisamente sobre este tema. El objetivo del trabajo era evaluar la viabilidad de discriminar los síntomas de la flavescencia dorada en variedades tintas (Gamay y Duras) y blancas (Colombard y Sauvignon) frente a la vegetación sana, utilizando imágenes teledetectadas por drone (Fig. 1).

Fig. 1: ortofoto en falso color tomada con drone de los 2 viñedos de uva tinta seleccionados (Gamay y Duras) y localización de todas las cepas infectadas. El tamaño de los círculos rosas varía según la gravedad de la enfermedad. Las dos imágenes situadas bajo cada ortofoto ofrecen una panorámica del viñedo y muestran un ejemplo de cepa infectada.
Del análisis de los resultados se pudo discriminar las cepas enfermas de las sanas. Los mejores resultados se registraron con las variedades tintas, en las que, gracias a determinados índices (RGI y GRVI), los investigadores mostraron una fuerte discriminación entre los píxeles de las plantas enfermas y las sanas. En cuanto a las variedades blancas, los resultados fueron menos significativos. Los investigadores concluyen que, teniendo en cuenta el error de clasificación de los píxeles, es posible proponer una técnica de cartografía operativa de la flavescencia dorada mediante imágenes teledetectadas por drone.
Conclusiones
¡La monitorización con drones de la flavescencia dorada podría ofrecer diversas ventajas en el control y la gestión de la enfermedad, permitiendo una detección precoz, una intervención rápida y una mejor planificación estratégica para preservar la salud de las cepas y la producción de uva!
Gracias a su elevadísima resolución espacial y a la planificación flexible de los vuelos, la detección de la flavescencia mediante drones resulta de gran interés, ya que los síntomas suelen distribuirse en pequeñas manchas y solo pueden ser visibles durante breves períodos del año. La monitorización regular con drones permitiría detectar precozmente los signos y síntomas de la flavescencia dorada, permitiendo a los viticultores intervenir con rapidez, adoptando medidas preventivas para limitar la propagación de la enfermedad y minimizar los daños. Además, en comparación con los métodos de monitorización tradicionales, los drones pueden cubrir superficies más amplias en menos tiempo y llegar a zonas de difícil acceso, como viñedos en pendiente o terrenos irregulares, lo que permite reducir los costes operativos globales.
Mediante una monitorización sistemática y regular de los viñedos a lo largo del tiempo, es posible obtener una documentación precisa del estado de las cepas a lo largo de las temporadas, lo que permite comprender mejor las tendencias y los patrones de propagación de la enfermedad. Esta información puede resultar útil para la planificación estratégica a largo plazo y la adopción de medidas preventivas más eficaces.
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