por Simone Kartsiotis
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El estrés hídrico y el índice CWSI: una guía para el riego de precisión
Introducción
El estrés hídrico de los cultivos se ha convertido en uno de los principales riesgos para la agricultura italiana: las sequías fluviales, las olas de calor y los malos inviernos de los últimos años han hecho que el riego pase de ser una práctica complementaria a una palanca estratégica para el rendimiento y la calidad. Según datos de la FAO y el ISPRA, el estrés hídrico afecta a porciones cada vez mayores del territorio italiano y europeo. Medir el estrés hídrico de forma objetiva, antes de que se convierta en daños visibles, es ahora posible gracias al índice CWSI calculado a partir de imágenes térmicas adquiridas por dron. Esta guía explica cómo funciona, cómo interpretarlo, cuándo volarlo y cómo integrarlo con sensores de suelo y estaciones meteorológicas para construir un riego de precisión realmente eficaz.
Estrés hídrico en los cultivos: causas, fisiología e impactos
El estrés hídrico de los cultivos es la condición fisiológica en la que la planta no puede satisfacer la demanda transpirativa impuesta por la atmósfera con el agua disponible en el suelo. Cuando aumenta el déficit de presión de vapor(VPD) y escasea el agua en el suelo, los estomas se cierran, la fotosíntesis se ralentiza y aumenta la temperatura de la hoja: este aumento térmico a distancia es la base física del CWSI.
Las causas del estrés hídrico son múltiples: menores precipitaciones invernales, olas de calor estivales cada vez más frecuentes, suelos con poca capacidad de campo, sistemas de riego no zonificados. Los efectos van desde la reducción del rendimiento hasta la pérdida de tamaño de los frutos, desde la alteración de la relación azúcar/acidez en las uvas hasta el aborto de las flores en los olivares, pasando por el riesgo de estrés permanente en los cultivos arbóreos jóvenes.
20-50%: Ahorro potencial de agua estimado para las explotaciones que adopten sistemas de riego de precisión por zonas en comparación con los regímenes de riego uniformes tradicionales, basado en experiencias documentadas en los sectores vitivinícola y hortofrutícola italianos (fuente: elaboración a partir de datos de Aquastat de la FAO e informes del ISPRA sobre el estado del agua).
El estrés hídrico en viticultura: ¿positivo o negativo?
La vid es uno de los pocos cultivos para los que se desea un cierto grado de estrés hídrico. Un déficit hídrico moderado y controlado entre el envero y la vendimia favorece la concentración de azúcares, polifenoles y antocianos, frena el vigor vegetativo y mejora la calidad potencial del vino, sobre todo en vinos tintos estructurados y DOP con una fuerte identidad territorial.
Sin embargo, el punto de equilibrio es sutil: más allá de cierto umbral, el estrés hídrico se convierte en daño. El cierre estomático prolongado bloquea la fotosíntesis, reduce la maduración y corre el riesgo de dejar una resaca en la temporada siguiente. Medir el estrés de forma objetiva, con el CWSI o el potencial foliar, permite al viticultor mantenerse dentro de la ventana de "calidad" sin sobrepasar el umbral crítico.
Estrés hídrico en olivicultura, fruticultura y horticultura
En el cultivo del olivo, en cambio, hay que minimizar el estrés hídrico en fases sensibles como el cuajado, la fructificación y el hinchamiento del fruto: un déficit en estas fenologías provoca la caída del fruto, un menor rendimiento en aceite y la reducción del calibre. En fruticultura (fruta de hueso, fruta de pepita, cítricos) y horticultura, el vínculo entre disponibilidad de agua y tamaño/calidad es aún más directo, y los mapas CWSI orientan la programación zonal del riego.
Cómo medir el estrés hídrico: métodos directos e indirectos
Medir el estrés hídrico significa cuantificar el equilibrio entre el agua perdida por transpiración y el agua disponible para la planta. Existen métodos directos, basados en mediciones de laboratorio o de campo en la planta y el suelo, y métodos indirectos, basados en la teledetección térmica y multiespectral. Ambos enfoques son complementarios: los primeros proporcionan la referencia de verdad, los segundos la cobertura espacial y la frecuencia.
Métodos directos: potencial foliar, tensiómetros, sondas TDR
El potencial hídrico foliar medido con una cámara de Scholander se considera el patrón oro científico para cuantificar el estado hídrico de las plantas: se expresa en MPa (negativo) y tiene umbrales conocidos por cultivo y fase fenológica. Es preciso, pero requiere operadores experimentados, es puntual y poco escalable en grandes superficies.
En cambio, los tensiómetros y las sondas TDR (reflectometría en el dominio del tiempo) o capacitivas miden la disponibilidad de agua en el suelo a distintas profundidades. Permiten un seguimiento continuo a distancia, pero representan un punto del campo y no la respuesta fisiológica real de la planta. Para superar el límite de representatividad espacial, cada explotación debe estar cubierta por al menos una sonda por cada zona homogénea (por tipo de suelo, exposición, variedad).
Métodos indirectos: teledetección térmica y multiespectral
La teledetección llena el vacío espacial. La termografía de drones agrícolas mide la temperatura del dosel con sensores IR de onda larga (8-14 µm) y, combinada con datos meteorológicos, alimenta el cálculo del CWSI. Paralelamente, índices multiespectrales como el NDRE, el OSAVI o la relación de reflectancia NIR/SWIR proporcionan información complementaria sobre el estado vegetativo y el posible contenido de agua del dosel.
Para profundizar en las plataformas de adquisición, es útil echar un vistazo a la visión general de los sensores de drones dedicados a la agricultura, donde se describen los pros y los contras de los sensores multiespectrales y térmicos en diferentes estaciones y fenologías.
Fig.1: Adquisición térmica con un dron en un viñedo: la ventana de vuelo óptima es el intervalo 11:00-14:00 en días soleados y estables, condición necesaria para un CWSI fiable.
El índice CWSI: definición, fórmula y umbrales operativos
ElCWSI (Índice de Estrés Hídrico de los Cultivos) es un índice adimensional entre 0 y 1 que mide el nivel de estrés hídrico de un cultivo comparando la temperatura de la cubierta con dos referencias teóricas en las mismas condiciones atmosféricas: la temperatura que tendría el mismo cultivo en ausencia de estrés (bien regado) y la temperatura que tendría en condiciones de estrés máximo (estomas completamente cerrados).
La base fisiológica del CWSI es sencilla: una planta bien hidratada transpira y, por enfriamiento evaporativo, mantiene su follaje más frío que el aire; en caso de escasez de agua, los estomas se cierran, la transpiración desciende y el follaje se calienta. El Índice de Estrés Hídrico de los Cultivos normaliza esta diferencia de temperatura entre dos límites teóricos. En la formulación establecida en la bibliografía (formulación empírica de Idso y formulación teórica de Jackson, 1981), el índice se escribe en forma normalizada como:
CWSI = (dT – dTLL) / (dTUL – dTLL)
donde dT = Tc – Ta es la diferencia medida entre la temperatura de la cubierta(Tc, a partir de las imágenes térmicas) y la temperatura del aire(Ta), en °C. Los dos términos de referencia son:
- dTLL(límite inferior, líneade base inferior): diferencia Tc – Ta esperada en un cultivobien regado y totalmente transpirado(línea de base sin estrés hídrico). Suele ser negativa, porque la cubierta está más fría que el aire, y depende del déficit de presión de vapor (VPD).
- dTUL(límite superior, línea de base superior): diferencia esperada en un cultivo totalmente estresado, no transpirante, con estomas cerrados y dosel más caliente que el aire; valor positivo.
Cuando dT coincide con la línea de base inferior, el índice es 0 (bienestar hídrico); cuando coincide con la línea de base superior, es 1 (estrés máximo). La línea de base inferior suele modelizarse como una línea recta VPD de la forma dTLL = a – b – VPD, con coeficientes a y b que deben calibrarse según la especie, la variedad y el clima local. El VPD(déficit de presión de vapor) se obtiene de la estación meteorológica midiendo simultáneamente la temperatura y la humedad del aire.
Los umbrales operativos típicos de interpretación son:
- CWSI 0 – 0,2: regar bien, cultivo bien regado, sin intervención.
- CWSI 0,2 – 0,4: estrés leve; en viticultura de calidad a menudo entra dentro del umbral de déficit de riego controlado (RDI) que se busca entre la post-cosecha y la pre-cosecha para contener el vigor y mejorar la calidad de la uva.
- CWSI 0,4 – 0,6: estrés moderado; intervención de riego a evaluar para la mayoría de los cultivos (huertos, aceitunas de mesa).
- CWSI 0,6 – 0,8: estrés grave, riesgo de disminución del rendimiento y de la calidad: intervenir.
- CWSI > 0,8: estrés crítico, daño fisiológico en curso.
Los umbrales son indicativos: deben calibrarse en el campo según el cultivo, la fenología y el objetivo de producción. El déficit de riego controlado administra deliberadamente volúmenes inferiores a las necesidades potenciales en fases fenológicas seleccionadas, aprovechando la tolerancia de la vid para mejorar la relación piel-pulpa y el perfil polifenólico de las uvas.
El balance hídrico FAO-56: del CWSI a las necesidades de los cultivos
El CWSI indica si el cultivo está bajo estrés en un instante dado; para estimar cuánta agua hay que devolver, se necesita el balance hídrico. El método de referencia internacional es el coeficiente de cultivo descrito en el Documento 56 de Riego y Drenaje de la FAO, que calcula la evapotranspiración del cultivo como:
ETc = Kc × ET0
donde ETc es laevapotranspiración del cultivo (mm/día), es decir, el agua que pierde realmente el sistema suelo-planta; ET0 es laevapotranspiración de referencia (mm/día), calculada con la ecuación Penman-Monteith de la FAO-56 en una pradera de referencia estándar a partir de la radiación neta, la temperatura, la humedad y la velocidad del viento; Kc es el coeficiente del cultivo (adimensional), que corrige la ET0 según la especie, el estado fenológico y la arquitectura del dosel. La estación meteorológica de la explotación proporciona las entradas para la ET0, mientras que el Kc explora la temporada de riego según los estadios fenológicos.
Los valores Kc indicativos para los árboles mediterráneos (FAO-56 y adaptaciones locales, también a calibrar según la zona y el sistema de cultivo) son:
- Vid de vino (sistema de espaldera): brotación Kc ≈ 0,30-0,45; vegetación plena/floración Kc ≈ 0,70-0,80; envero-maduración Kc ≈ 0,45-0,60
- Olivo: reanudación vegetativa Kc ≈ 0,55-0,65; floración/maduración hasta ≈ 0,65-0,70; crecimiento/maduración de frutos de hueso Kc ≈ 0,50-0,65, reducido en régimen seco
La intersección entre el equilibrio teórico (ETc) y los datos fisiológicos (CWSI) es el corazón del método: si el CWSI indica estrés continuo mientras el equilibrio está equilibrado, es señal de que hay que actualizar el Kc adoptado o de que el sistema distribuye el agua de forma desigual.
Al volar con un dron térmico
La calidad del CWSI depende críticamente de las condiciones de adquisición de los datos térmicos. La ventana óptima es la franja horaria 11:00-14:00, en días soleados, estables y ventosos, idealmente con cielos despejados durante al menos 30-60 minutos antes del vuelo. En estas condiciones, la diferencia entre el dosel bien regado y el estresado alcanza el máximo contraste térmico y el cálculo del CWSI es fiable.
Por otra parte, deben evitarse los vuelos en días nublados o con cobertura variable (el dosel se enfría de forma desigual), en presencia de viento fuerte (turbulencias sobre las temperaturas del dosel) o durante las horas del amanecer/atardecer (deltas térmicos demasiado bajos). La presencia reciente de lluvia o riego también altera los datos durante unas horas.
El protocolo operativo exige que la temperatura del aire y la VPD se midan al mismo tiempo que el vuelo con la estación meteorológica local: sin estos parámetros, no es posible establecer correctamente las líneas de base dTLL y dTUL, y el CWSI sigue siendo cualitativamente legible pero cuantitativamente poco fiable. La normalización de las condiciones de adquisición (mediodía soleado, cielo despejado, irradiancia constante, poco viento) es lo que hace que los mapas de estrés hídrico de una misma explotación sean comparables a lo largo del tiempo.
11:00-14:00: Ventana horaria recomendada para los vuelos térmicos para el cálculo del CWSI en condiciones mediterráneas: máximo contraste térmico entre dosel bien regado y estresado, cielo despejado y VPD alta.
Del mapa de calor al plan de riego
Un mapa CWSI sólo tiene valor si se convierte en un plan de riego. El flujo de trabajo estándar consta de cinco pasos: planificación del vuelo, adquisición de referencias térmicas y RGB, procesamiento del mosaico y cálculo del CWSI, zonificación en clases homogéneas, traducción en un plan de riego o mapa de prescripción para sistemas de microrriego zonificados. Es un proceso que integra la agronomía, la visión por ordenador y la mecánica del riego.
Clases de zonificación e intervención
La zonificación divide el mapa del CWSI en 2-5 zonas homogéneas por nivel de estrés. Cada zona recibe una recomendación operativa coherente: ninguna intervención cuando el CWSI es bajo, riego estándar en la media, riego reforzado o temprano cuando el CWSI es alto. En muchas parcelas, el mapa también revela diferencias en el suelo o en su profundidad que orientan el futuro rediseño del sistema de riego.
Compatibilidad con sistemas de microrriego por zonas
El riego de precisión se traduce en acción mediante sistemas espacialmente compatibles. El goteo sectorizado, las alas de lluvia modulares y las mangueras de caudal variable son las tecnologías más maduras para aplicar un plan de riego zonal. Los sistemas de automatización conectados a controladores y DSS cierran el ciclo, alternando volúmenes y turnos según el último mapa CWSI.
Casos de uso: viñedo, olivar, huerto, horticultura
Las aplicaciones operativas del CWSI son amplias. En los viñedos DOC/DOCG, orienta la gestión controlada del déficit. En olivares muy intensificados, identifica las zonas donde las plantas más jóvenes o las de suelos ligeros sufren primero. En frutales de hueso y pepita, ayuda a salvaguardar el calibre en la fase de hinchamiento. En los cultivos hortícolas e industriales (maíz, tomate de transformación), ayuda a elegir el riego estacional.
Las prospecciones térmicas y multiespectrales del servicio iDrone incluyen el cálculo del CWSI como parte de los paquetes de análisis agronómicos integrados para cadenas de suministro de alto valor añadido. En los casos prácticos de Agrobit dedicados a mapas y modelos de apoyo a los viticultores y a mapas y modelos de apoyo a los olivicultores.
Integración con sensores terrestres y estaciones meteorológicas
El CWSI de un dron fotografía el estrés en un instante; para programar el riego a lo largo del tiempo necesitas continuidad de los datos de campo. La combinación ganadora es la tríada dron + sondas de suelo + controlador meteorológico, alimentada por un DSS que concilia las tres fuentes y sugiere volúmenes y turnos.
Sondas de humedad del suelo
Las sondas capacitivas multinivel o sondas TDR miden la humedad a distintas profundidades (normalmente 20, 40, 60 cm) y muestran en tiempo real dónde "cae" el agua de riego. Son el complemento perfecto del CWSI: el mapa del dron dice dónde hay estrés, las sondas dicen si el suelo está realmente en déficit o si el sistema radicular no consigue absorber aunque haya agua disponible.
Estaciones meteorológicas físicas y virtuales
La estación meteorológica proporciona los parámetros (temperatura, humedad, radiación, lluvia, viento) necesarios para estimar la evapotranspiración de referencia (ETo) y la VPD. Las estaciones meteorológicas virtuales de alta resolución integran modelos numéricos y datos de satélite cuando no se dispone de una estación física.La evapotranspiración potencial es la columna vertebral de cualquier modelo de balance hídrico de cultivos.
DSS y modelos de balance hídrico
Un DSS de riego agrega las tres fuentes de datos y calcula la necesidad residual del cultivo. El modelo típico se basa en la ecuación FAO-56 (ETc = ETo × Kc), corregida con los datos reales de las sondas y la restricción del CWSI: si el CWSI dice "tensión en el lugar" aunque el equilibrio teórico esté equilibrado, es señal de que el modelo debe actualizarse con un nuevo Kc o de que el sistema de riego tiene una distribución desigual. La aplicación iAgro integra previsiones meteorológicas superlocales, índices por satélite (NDMI, otro índice espectral utilizado para controlar el estrés hídrico) y modelos de cultivo para apoyar estas decisiones a nivel de explotación.
Caso operativo: déficit hídrico controlado en el viñedo
Un viñedo toscano de 25 ha de Sangiovese DOP lleva varias temporadas integrando un protocolo basado en el CWSI. La lógica operativa es la siguiente: dos sondeos térmicos estacionales (uno post-alegación, otro post-injerto) generan dos mapas de estrés sobre los que calibrar la gestión del riego. El objetivo no es "eliminar el estrés", sino mantenerlo dentro de una ventana de calidad objetivo (CWSI 0,2-0,4) entre el envero y la vendimia, salvaguardando al mismo tiempo las zonas más sensibles (suelos arenosos, exposiciones más cálidas).
Los mapas revelan importantes diferencias entre las zonas de las parcelas: las zonas de suelos profundos con un CWSI bajo permanecen bajo "ningún riego", las zonas de suelos ligeros con sistemas radiculares menos desarrollados reciben intervenciones específicas. Diversos análisis en el sector agrícola italiano indican que la combinación de teledetección, sondas de campo y DSS puede reducir el consumo total de agua del viñedo con la misma calidad potencial; en la viticultura de calidad, el objetivo no es sólo ahorrar agua, sino distribuirla mejor.
Fig.2: Del mapa CWSI al plan de riego: viticultor y agrónomo deciden en el campo dónde reforzar los turnos de goteo según las zonas sometidas a estrés, salvaguardando el déficit de calidad en las demás.
Cumplimiento de los regímenes y avisos ecológicos
La adopción de prácticas de riego de precisión es coherente con los objetivos de la PAC 2023-2027 (eco-esquemas sobre el uso sostenible de los recursos), el Green Deal europeo y la estrategia Farm to Fork sobre reducción de insumos. El PNRR Agri 4.0 y las convocatorias regionales (PSR/CSR, FEDER) financian sensores, drones, software DSS y formación, haciendo que el protocolo CWSI sea accesible también a las pequeñas y medianas explotaciones. Más información sobre convocatorias y financiación para la agricultura digital en el blog de Agrobit.
Preguntas frecuentes sobre el estrés hídrico y la CWSI
¿Qué es el índice CWSI?
El CWSI (Índice de Estrés Hídrico de los Cultivos) es un índice adimensional que va de 0 (ausencia de estrés) a 1 (estrés máximo) y que mide el estrés hídrico de un cultivo comparando la temperatura del dosel con la temperatura del aire y con las referencias teóricas de un cultivo bien regado y totalmente estresado en las mismas condiciones meteorológicas.
¿Cómo se detecta el estrés hídrico en una vid?
Se detecta con tres enfoques complementarios: mediciones directas (potencial foliar con cámara de Scholander, tensiómetros o sondas de humedad del suelo), teledetección térmica (mapas CWSI desde dron) y teledetección multiespectral (NDRE, OSAVI). La integración de datos espaciales (dron) y continuos (sondas) es el modelo operativo más sólido.
¿Puedes ver el estrés hídrico por satélite?
Sí, parcialmente. El satélite Sentinel-3 y otros sensores térmicos proporcionan mapas de temperatura de la superficie, pero con una resolución de cientos de metros, inadecuada para la escala de alambre. El satélite Sentinel-2 en banda SWIR y con índices como el NDWI proporciona indicaciones indirectas. Para el cálculo de un CWSI a escala de hilera, el dron térmico sigue siendo la herramienta de referencia.
¿Cuándo es el mejor momento para un vuelo térmico?
La ventana óptima es la franja horaria de 11:00-14:00 hora solar en días soleados y estables, con cielos despejados durante al menos 30-60 minutos antes del vuelo. Deben evitarse los cielos variables, los vientos fuertes, las franjas horarias extremas (amanecer y atardecer) y los vuelos próximos a lluvias o riegos recientes.
¿El estrés hídrico controlado es bueno para el vino?
Un déficit hídrico moderado entre el envero y la vendimia puede mejorar la calidad potencial de los vinos tintos estructurados: aumenta la concentración de azúcares, polifenoles y antocianos, contiene el vigor vegetativo y mejora el perfil sensorial. Sin embargo, la ventana de calidad es estrecha: más allá del umbral se convierte en daño. La medición con CWSI te permite mantenerte dentro de la ventana correcta.
¿Cuánto puedes ahorrar con el riego de precisión?
Las experiencias documentadas en industrias italianas indican un ahorro de agua del orden del 20-50% en comparación con los regímenes de riego uniformes tradicionales, dependiendo del cultivo, el tipo de suelo y el sistema de riego de origen. El ahorro va acompañado de una mejor distribución del agua y un mejor control de la calidad de la producción.
Conclusiones
Agrobit diseña protocolos CWSI integrados para viñedos, olivares, huertos y cultivos herbáceos: sondeos térmicos con drones con iDrone, integración con sondas de campo y estaciones meteorológicas, apoyo agronómico para lectura de mapas y programación del riego. Habla con uno de nuestros técnicos para crear el flujo adecuado para tu cadena de suministro.
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